sábado, 14 de marzo de 2015

Los 100 Sintomas De Fibromialgia




Los 100 síntomas de la fibromialgia y comunes afecciones coexistentes .

La fibromialgia es un síndrome con muchos síntomas.

Cada persona con fibromialgia tendrá algunos de los síntomas.

Unas pocas personas tendrán todos los síntomas, pero no todo el mundo con Fibro tiene los mismos síntomas o incluso tiene síntomas todo el tiempo.

Además, los síntomas pueden variar de día a día, año a año, o incluso minuto a minuto para cada persona para hacer frente a la fibromialgia y otras enfermedades coexistentes comunes también.

¿Cuán confuso es eso? Bueno, lo que es aún más confuso! Los pacientes con fibromialgia han reportado más de 200 síntomas que he ido recopilando en una lista hace bastante tiempo.

Esta lista exhaustiva de los síntomas de la fibromialgia puede ser en realidad síntomas de otras enfermedades que pasan a convivir habitualmente con fibromialgia o pueden ser algo que sólo una persona experimentada.

Algunos de estos síntomas están relacionados y pueden de hecho ser diferentes maneras de describir el mismo síntoma desde diferentes perspectivas.

Fuentes de los síntomas enumerados aquí incluyen lectores, amigos con Fibro, médicos, sitios web, libros y mucho más.

Cada vez que escucho, leer, la experiencia, o aprender de un nuevo síntoma, lo escribo y lo añado a la lista.

Trato de actualizar esta lista a medida que más síntomas vienen en (o como usted me deja saber cuando tengo una repetición o debería considerar trasladar algo a una categoría diferente y así sucesivamente.

Todos los síntomas se están reportando sin prejuicios.

Esto quiere decir que no se hace ninguna determinación de averiguar si alguien estaba hablando sobre el mismo síntoma de una manera diferente o no.

Esto es simplemente una lista de síntomas, organizado por categorías y luego en orden alfabético dentro de la categoría.

Además, estos síntomas no están destinados para diagnosticar!

Mi propósito en la compilación de ellos es ayudar a la gente a ser más consciente de lo que las personas con fibromialgia podrían estar lidiando con en un momento dado y para ayudar a las personas con síntomas de la pista Fibro, para que tenga la mayor cantidad de información posible para que su médico le ayude.

GENERAL

1. Nivel de actividad se redujo a menos del 50% de antes de la enfermedad el nivel de actividad
2. Manos y pies fríos (extremidades)
3. Tos
4. Hidratos de carbono Craving
5. Reacción retardada a la actividad física o los acontecimientos estresantes
6. La sequedad de los ojos y / o la boca
7. Edema
8. Miembros de la familia (s) con la fibromialgia
9. Fatiga, agravada por el esfuerzo físico o estrés
10. Siente frío a menudo
11. Sensación de calor a menudo
12. Suspiros frecuentes
13. Palpitaciones cardíacas
14. Ronquera
15. Hipoglucemia (azúcar en la sangre cae o bajo)
16. Aumento de la sed
17. Presión arterial baja (por debajo de 110/70)
18. Temperatura corporal baja (por debajo de 97.6)

DOLOR

19. Dolor de la pared abdominal
20. Dolor severo de cadera
21. Ardor Dolor de Nervios
22. Dolor en el pecho
23. Dolor Clavícula
24. Inflamación difusa
25. El dolor de codo
26. Exacerbated arco plantar o dolor en el talón
27. “Creciendo” dolores que no desaparecen una vez que haya terminado de crecimiento
28. Dolor de cabeza -. Tensión o la migraña
29. Inflamación del cartílago de la costilla
30. Dolor en las articulaciones
31. Lumpy, licitar pechos
32. Rigidez matutina
33. Dolor muscular
34. Espasmos musculares
35. Espasmos musculares
36. Debilidad muscular
37. Dolor que va de moderada a grave
38. Dolor que se mueve alrededor del cuerpo
39. Parálisis o debilidad severa de un brazo o una pierna
40. Síndrome de las piernas inquietas
41. Costilla Dolor

NEUROLÓGICA

42. Apagones
43. Niebla cerebral
44. Túnel Carpiano
45. Sensación espaciada
46. Alucinante huele
47. Incapacidad para pensar claramente
48. Mareo
49. La intolerancia de ruido
50. Entumecimiento u hormigueo sensaciones
51. Fotofobia (sensibilidad a la luz)
52. Convulsiones

EQUILIBRIO / PERCEPCIÓN

53. Se golpea con cosas
54. Caminar Torpe
55. Equilibrio de dificultad
56. Dificultad juzgar distancias (al conducir, etc)
57. Desorientación direccional
58. Dejar caer las cosas con frecuencia

SUEÑO

59. Alerta / energía mejor a altas horas de la noche
60. Horario de sueño / vigilia alterada
61. Despertar frecuentemente
62. Dificultad para conciliar el sueño
63. Dificultad para permanecer dormido
64. Sueño excesivo
65. Estado de alerta o de energía Los niveles extremos nocturnas
66. Quedarse dormido en momentos aleatorios ya veces peligrosos
67. Fatiga

OJOS / VISION

68. Los puntos ciegos en la visión
69. Dolor en el ojo
70. Dificultad de cambiar el enfoque de una cosa a otra
71. Cambios frecuentes en la capacidad de ver bien
72. Noche dificultad para conducir

COGNITIVO

73. Perderse en lugares conocidos cuando se conduce
74. Confusión
75. Dificultad para expresar las ideas con palabras
76. Dificultad de seguir la conversación (sobre todo si el ruido de fondo presente)
77. Dificultad para seguir instrucciones durante la conducción
78. Dificultad para seguir instrucciones orales
79. Dificultad para tomar decisiones
80. Dificultad para mover la boca para hablar
81. Dificultad para prestar atención
82. Dificultad poner ideas juntas para formar una imagen completa
83. Dificultad poniendo tareas o cosas en la secuencia correcta
84. Dificultad para reconocer caras
85. Dificultad para hablar palabras conocidas
86. Dificultad para recordar los nombres de los objetos
87. Dificultad para recordar nombres de personas
88. Dificultad para entender lo que lee
89. Dificultad con la memoria a largo plazo

EMOCIONAL

90. Abrupto y / o cambios de humor impredecibles
91. Arrebatos
92. Ansiedad o miedo cuando no hay una causa obvia
93. Los ataques de ira incontrolable
94. Disminución del apetito
95. Estado de ánimo depresivo

GASTROINTESTINAL

96. Calambres abdominales
97. Distensión
98. Disminución del apetito
99. Los antojos de comida.
100. Estreñimiento frecuente

Para aquellos de ustedes con fibromialgia, que probablemente no es una gran sorpresa cómo se pueden producir muchos síntomas.

Muchas personas creen que el dolor, la depresión y la fatiga son los síntomas de la fibromialgia SOLAMENTE.

Desafortunadamente, este no es el caso y espero que esta lista te ayudará a aclarar ese punto de la discordia.

Para ser honesto, incluso una persona perfectamente sana tendrá algunos de estos síntomas a veces.

La diferencia es que una persona con fibromialgia tendrá muchos de estos síntomas todo el tiempo o con la frecuencia suficiente que interfiere con las actividades diarias típicas.

Sin embargo, esta lista no está destinado a diagnosticar, simplemente para ayudar a las personas a ser conscientes de los muchos síntomas de una persona con fibromialgia puede ser hacer frente a en un momento dado y para ayudar a las personas con fibromialgia seguimiento de sus síntomas.

Si me perdí un síntoma de la fibromialgia (o coexistente común o condición solapada), por favor hágamelo saber, o incluso algo que usted, si usted tiene fibromialgia, también tienen que no está actualmente en la lista.

Además, si hice una lista de lo mismo dos veces (con las mismas palabras exactas) y se coge por favor hágamelo saber. E

sta fue una larga lista y yo soy humano, por lo que los errores pueden ocurrir.

FUENTE:http://medicinapositiva.com/

miércoles, 11 de marzo de 2015

FIBROMIALGIA: BROTES (I)


FIBROMIALGIA: BROTES (I)

Los brotes, a veces llamados crisis o recaídas, son una parte común y a menudo desmoralizadora de la enfermedad crónica. Aparte de crear dolor y malestar añadido pueden ser profundamente preocupantes. Empeorar puede plantear dudas sobre si son posibles el control y una mejora duradera. Este capítulo ofrece estrategias para ayudarte a manejar la irregularidad de tu enfermedad y sus efectos físicos y psicológicos.

¿Tienes un brote ahora mismo?

Si actualmente experimentas síntomas intensos tienes que preguntarte si tus síntomas te son familiares o si son nuevos, o si son síntomas con una nueva intensidad. Si tu situación te parece familiar te podrían ayudar las sugestiones a continuación. Si tu situación parece nueva y diferente, podrías tener algo nuevo además del SFC o de la fibromialgia. En este caso piensa en conseguir ayuda médica. Si tus síntomas son muy agudos y severos, por ejemplo si tienes dolor de pecho, te desmayas o vomitas sangre, tienes que buscar ayuda médica de inmediato. No asumes que los síntomas intensos sean simplemente un brote de SFC o fibromialgia. Recuerda que una mayoría de pacientes con SFC y fibromialgia tiene uno o más problemas médicos adicionales y que los pacientes con SFC y FM también sufren de problemas agudos y de enfermedades largas.

Limitar la severidad de los brotes

Hay muchas cosas que puedes hacer para pasar un brote. Algunas son acciones; otras son ajustes mentales para hacer que la situación sea más comprensible o que traen consuelo.

Descanso extra

La estrategia más común para superar los brotes es el descanso extra hasta que decrezca la crisis. Como dice un estudiante de nuestro programa “Cuando tengo un brote, no importa la razón, me digo a mi mismo de hacer lo que me dice mi cuerpo: ¡descansar! Si tengo algo planeado para ese día intento decirme que puede esperar hasta otro momento.” Otro dice “una de mis reglas para vivir con SFC es: si falla todo lo demás, vete a cama. Esta regla me otorga el permiso de realizarme que a veces no tengo poder sobre la enfermedad y que lo más inteligente que puedo hacer es rendirme a ella.”

Actuar inmediatamente

Puedes reducir la duración de un brote o incluso prevenirlo si actúas nada más empezar a intensificarse los síntomas. Un miembro de uno de nuestros grupos dijo ” Tan pronto como empiezo a sentirme nervioso, mareado o cansado o que tenga dolor muscular (todos indicadores que hay un brote inminente), dejo de hacer lo que estaba haciendo, me voy a mi dormitorio, bajo las persianas y me acuesto. Esta simple acción hace que empiece a sentirme mejor. Luego practico respiración profunda para aclarar mi mente. Esto rato de relajación me puede llevar desde 45 minutos hasta más de dos horas. Habitualmente, me levanto refrescado y con energía y puedo reanudar todas mis actividades normales.” Lynne Matallana informa tener un éxito parecido para limitar los efectos de la migraña. Escribe que se enseñó a si misma reconocer las señales de aviso de un inminente ataque de migraña y que, al emplear inmediatamente unas técnicas de relajación, era capaz de disminuir la intensidad de la migraña o incluso de prevenirla. Más sobre detectar y prestar atención a las señales de aviso de los brotes, en la discusión de prevención de brotes del Capítulo 7.

Posponer, delegar u eliminar tareas

Reducir las actividades posponiendo tareas, pidiendo ayuda o incluso dejando algo como superfluo puede ayudar a que se agilice el final de una crisis. Una cursillista dijo “Si realmente no soy capaz de hacer algo, el hecho de pedir ayuda o abandonar las cosas menos importantes me ayuda a reducir el estrés y mis brotes.” Otra recomienda “En caso de brote no dudo tanto como antes en pedir ayuda, tanto para las tareas diarias, como para cualquier otra cosa que surge. Sé que mi familia me quiere ayudar y ellos se sienten bien si me echan una mano.”

Buscar consuelo y apoyo

Los cursillistas informan que les ayuda decirse a si mismos palabras de consuelo y conectar con otras personas. Ya que los brotes pueden ser muy desalentadores, puede ayudar que te digas palabras tranquilizadoras a ti mismo, como “este brote terminará, tal como lo hicieron todos los otros.” El auto-consuelo puede ayudar para que te relajes y calmes las voces internas que insisten que jamás mejorarás. Para más sobre hablar contigo mismo, mira la sección titulada “Cambiar tus pensamientos” en el Capítulo 13.

Puede ser útil que hables con alguien en quien confías porque te puede dar las sugestiones o consuelo, o simplemente por sentirte conectado con otra persona. Una estudiante dijo “Cuando tengo una crisis intento buscar apoyo. Es mucho más duro estar sola cuando estoy en brote, por esto busco una voz amable al teléfono para que me reconforte.” Otra escribió “He comprobado que es muy útil que hable con alguien cuando estoy en plena crisis. Muchas veces no importa de qué hablamos; simplemente sentirme conectada a algo ajeno a mi me ayuda a levantar el ánimo.”

Prepararse

Tener las cosas a mano y en su sitio puede ayudar a reducir la ansiedad de un brote y hacer que sea más fácil de llevar. Varios estudiantes han descrito como se organizan para los brotes. Uno tiene grandes provisiones de comida en casa, incluyendo alimentos que pueden cocinar su esposo e hijos. También ha reorganizado su dormitorio para tener lo que puede necesitar cerca de su cama. “Me da mucha paz mental saber que estoy preparada cuando viene un brote.”

Volver lentamente a la normalidad

Los largos periodos de descanso pueden crear frustración si piensas en todo lo que quieres hacer, pero que no puedes por culpa de tus síntomas. Esta frustración puede llevar a que retomes el nivel normal de actividades antes de que tu cuerpo esté preparado, llevando a su vez a otro brote. La estrategia final para limitar el impacto de los brotes es volver gradualmente a un nivel normal de actividades. Una estudiante escribe “Cuando siento demasiado pronto el impulso de volver al trabajo, visualizo cómo me sentiría si lo hiciera. Esto suele ser suficiente para convencerme de tomar descanso extra durante otros dos días.”

Identificar los desencadenantes de los brotes

Algunos brotes se deben a las oscilaciones propias de tu enfermedad (“waxing and waning”), pero otras crisis son causadas por factores que más o menos puedes controlar. Estos factores pueden ser acciones que haces o a eventos que puedes aprender a manejar o evitar. Puedes empezar por conseguir controlar los brotes identificando sus desencadenantes, cosas que predeciblemente causan una intensificación de tus síntomas. He aquí algunos desencadenantes de brotes que a menudo son mencionados por las personas en nuestro programa. Para más ideas, mirar la sección sobre los desencadenantes de brotes en el Capítulo 7.

Exceso de actividad

Como he discutido anteriormente, vivir “fuera de los límites de energía” es una causa habitual de síntomas intensos vía el ciclo de “push and crash”. Las personas en nuestros grupos han distinguido entre la sobre-actividad de este tipo a la que llaman a veces sobre-actividad que lamentan, y otro tipo, sobre-actividad planeada. La primera puede ser una forma de vida que te da la sensación de estar fuera de control; la última es el resultado de una decisión premeditada. A veces un evento puede ser importante, como unas vacaciones o participar en las fiestas familiares y estás dispuesto a aceptar las consecuencias. (Mirar la discusión de los eventos especiales abajo.)
Dormir mal
El sueño no-reparador puede intensificar los síntomas y precipitar un círculo vicioso en el que los síntomas y el dormir mal se refuerzan entre sí. Esto es un problema especialmente habitual en las personas con fibromialgia. (Para maneras para escapar del círculo, mirar el Capítulo 8.)
Otras enfermedades
Contraer una enfermedad aguda o tener múltiples enfermedades crónicas puede reducir la energía y empeorar los síntomas. Puedes reducir los brotes si tratas las otras condiciones y reconoces que éstas intensifican los síntomas. Una persona en nuestro programa dijo “He aprendido que tengo que bajar mis expectativas y mi nivel de actividades cuando tengo una enfermedad extra, y así no hago que este inevitable brote empeore y dure más tiempo.” Otro comentó “Me he dado cuenta que tengo cuatro o cinco diferentes problemas de salud. Tengo que tratar los otros, pero también cuidar mi SFC.”
Estrés
SFC y fibromialgia son muy sensibles al estrés, de manera que minimizar el estrés puede prevenir brotes. Los factores estresantes pueden incluir eventos emocionalmente cargados, como problemas económicos, una revisión de la incapacidad o una mudanza, o puede ser a largo plazo, como un conflicto familiar. Un estudiante dijo “Intento evitar todas las situaciones que producirán estrés porque el estrés inevitablemente desencadena brotes.” Cuando se preguntó a otra estudiante como había reducido sus síntomas de fibromialgia, contestó “Me divorcié de mi esposo.” De la misma manera podemos intensificar las crisis con nuestras expectativas sobre nosotros mismos o con nuestras reaccionas al estrés. Más en el capítulo sobre el manejo del estrés.
Eventos especiales
Incluso las ocasiones que esperamos ansiosamente como una excursión, una boda o las vacaciones, pueden desencadenar un brote. Eventos como estos a menudo están asociados a expectaciones (tanto internos, como de otros) sobre nuestro nivel de participación, nos hacen sentirnos presionados hacía un nivel de actividades más alto que de costumbre. Pero tales eventos no tienen porque llevar a un brote. Posiblemente podrás minimizar el coste de tu participación si ajustas tu programa. Podrías, por ejemplo, atender a una fiesta familiar en vez de ser la anfitriona. O vas y solo te quedas dos horas, en vez de todo el día o descansas regularmente. Viajar puede ser más factible si eres menos activa que de costumbre y si descansas extra. Para más sobre planificarse para los eventos especiales, mirar la sección titulada “Hoja de cálculo para Eventos Especiales” en el Capítulo 7.
La Guía del Paciente para el Síndrome de Fatiga Crónica & Fibromialgia

http://www.cfidsselfhelp.org

martes, 10 de marzo de 2015

La fibromialgia, una enfermedad crónica camuflada bajo síntomas de estrés

EFE / Santa Cruz de Tenerife

El desconocimiento sobre la fibromialgia hace que muchos pacientes crean que los síntomas que padecen como dolor generalizado, trastorno del sueño y cansancio son debidos al estrés, al ritmo de vida o al cansancio diario hasta que tras varias visitas al médico son diagnosticados con esta patología que afecta a un 4 por ciento de la población.

Así lo explica a Efe, Carmen Nieves Rodríguez, presidenta de la Asociación de Fibromialgia y Fatiga Crónica de Tenerife (Afiten) quien asegura que "además es una enfermedad de difícil diagnóstico porque no hay pruebas de laboratorio que indiquen cuando se padece".

Una enfermedad de origen desconocido, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1992, y que la convierte aún hoy en una enfermedad multidisciplinar que no está clasificada en ninguna especialidad concreta.

Además, como no hay una causa conocida y casi todos sus síntomas son parecidos a otras afecciones es corriente que antes de que se llegue al diagnóstico definitivo se haya acudido a diferentes médicos de diversas especialidades.

"Uno de los problemas que nos encontramos los enfermos de fibromialgia es que pasamos muchos meses, incluso años, peregrinando de especialista en especialista descartando otras enfermedades con síntomas parecidos hasta que finalmente el médico nos confirma que padecemos esta enfermedad", asegura Carmen Nieves Rodríguez.

La enfermedad se caracteriza por una serie de síntomas que son variados, pero que no todos los pacientes tienen los mismos ni perduran por igual en el tiempo.

La presidenta de Afiten explica que los principales síntomas son el dolor musculoesquelético generalizado, el trastorno en el sueño y el cansancio.

"El dolor junto al trastorno del sueño hacen que las personas afectadas no alcancen la fase profunda del sueño por lo que se levantan más cansadas de lo que se acuestan, y ello da lugar a un tercer síntoma que es, lógicamente, el cansancio", afirma Rodríguez.

En este sentido, la presidenta de Afiten hace hincapié en que a veces la fibromialgia se confunde con la fatiga crónica porque tienen síntomas parecidos, pero no son enfermedades iguales.

"En la fatiga crónica lo que predomina es el cansancio, también hay dolor pero va más por el cansancio que por el dolor", señala.

Si bien aún queda mucho por descubrir sobre los mecanismos del dolor que subyace en la fibromialgia, las causas que lo provocan y su tratamiento farmacológico, avanzar en el conocimiento científico de esta enfermedad es muy importante para que todas las personas afectadas puedan afrontarla, comentan los afectados.

Hasta ahora, explica Rodríguez, el abordaje para su tratamiento, que no su curación, es multidisciplinar y por un lado está el farmacológico -indicado por el médico- que no son específicos para esta enfermedad pero sí para paliar sus síntomas y después está el apoyo psicológico, muy importante para el paciente a la hora de enfrentarse y sobrellevar una enfermedad crónica.

Además destaca la importancia del tratamiento fisioterapéutico y la actividad física como ejercicios suaves como la natación,siempre supervisados por un especialista.

Rodríguez insiste en que esta enfermedad tiene una repercusión significativa en el ámbito laboral y doméstico y aunque no es considerada una enfermedad exclusiva de mujeres, el 98 por ciento de los enfermos lo son.

"La edad de las mujeres afectadas por fibromialgia está entre los cuarenta y cincuenta años si bien hoy en día se diagnostican personas más jóvenes, incluso hasta niños", asevera Carmen Nieves Rodríguez.

Las personas afectadas por esta enfermedad no sólo padecen el dolor constante que cada día les mortifica sino que a veces también sufren la incomprensión de la sociedad que cree que la fibromialgia no es una enfermedad real, señala.

Una experiencia que ha vivido Candelaria Hernández, vicepresidenta de Afiten y afectada desde hace veinte años de fibromialgia que ha tenido que "pleitear" para que se le reconozca una incapacidad permanente después de varios años de continuas bajas causadas por la enfermedad.

"Es un dolor los 365 días del año, 24 horas al día, de hecho no recuerda lo que es decir ¡qué bien estoy hoy!", asegura Candelaria Hernández.

En su caso, comenzó a ir al médico "porque cada día era una rigidez matutina, no podía levantarme, no sólo era un malestar generalizado por todo el cuerpo sino que un día me podía doler un brazo y al día siguiente una pierna".

Asegura que esta situación de no poder desarrollar con normalidad la actividad diaria, como lo haría cualquier persona, "te va llevando a cambios de humor, depresión y ansiedad".

"De hecho cuando el reumatólogo me dijo que padecía fibromialgia, no sabía absolutamente nada sobre esta enfermedad", explica la afectada para quien la Asociación ha sido el lugar de encuentro con otras personas que padecen esta enfermedad y donde "todas hablamos el mismo idioma frente a las necesidades y dificultades comunes".

Además asegura que desde Afiten y a través de su página Web (www.afiten.com) "apostamos por una conciencia social de la enfermedad y una mejor aceptación de la enfermedad por parte de todas aquellas personas  que la sufren".

FUENTE:http://www.canarias7.es/

lunes, 9 de marzo de 2015

Las técnicas de neuroimagen permiten medir el dolor en enfermedades reumáticas

Las técnicas de neuroimagen permiten medir el dolor en enfermedades reumáticas
martes, 24 de febrero de 2015
Más de un centenar de expertos se han reunido en Málaga en el II Simposio de Imagen de la Sociedad Española de Reumatología (SER)

Las técnicas de neuroimagen permiten medir y objetivar el dolor en enfermedades reumáticas. En concreto, mediante la Resonancia Magnética Funcional (RMf) se puede determinar si la respuesta cerebral obtenida tras la administración de un estímulo aplicado (ya sea mecánico o térmico) es normal o anormal y ver la intensidad de la misma, según ha explicado el Dr. Joan Deus Yela, de la Unidad de Investigación de Resonancia Magnética de CRC-Hospital del Mar de Barcelona, durante su intervención en el II Simposio de Imagen del la Sociedad Española de Reumatología.

En opinión del experto, “en los últimos años ha surgido un creciente interés de la investigación en neuroimagen y reumatología, para poder estudiar la posible patofisología cerebral en algunas enfermedades reumatológicas que cursan con dolor, sobre todo crónico, cuya percepción subjetiva está mediatizada objetivamente por la respuesta cerebral al dolor”. El dolor es el principal síntoma de las enfermedades reumáticas y es la causa más frecuente de consulta. Su intensidad, localización y duración es muy variado, y se trata de un signo muy incapacitante que limita la calidad de vida del paciente.

“En un futuro próximo se podrá utilizar la RMf como técnica complementaria en el diagnóstico reumatológico y servirá al clínico para poder objetivar la anormal respuesta cerebral al dolor (inducido o espontáneo). Además, también podría servir para monitorizar la respuesta terapéutica farmacológica contra el dolor y no farmacológica en base a la respuesta cerebral funcional”, ha detallado el Dr. Deus.

Además –ha añadido- “se podrá estudiar en qué medida las emociones pueden mediatizar la respuesta cerebral al dolor, puesto que en el circuito neural del dolor se involucran estructuras cerebrales implicadas en la respuesta emocional. Finalmente, también favorecerá el estudio de la potencial eficacia de la farmacoterapia contra el dolor mediante el estudio de los cambios, funcionales y no funcionales, acontecidos en el cerebro”.

Nuevos enfoques en la monitorización de los tratamientos

Las técnicas de imagen como la ecografía o la resonancia magnética están variando la práctica clínica y la forma de abordaje de los pacientes con patologías reumáticas. No sólo sirven para detectar el daño estructural, sino que también ofrecen información sobre la actividad de la enfermedad, y permiten nuevos enfoques en la monitorización de los tratamientos. Cada día se va avanzando más en este campo, de ahí la necesidad de fomentar la formación de los especialistas.

Durante el II Simposio de Imagen de la SER -que se celebró este fin de semana en Málaga y que reunió a más de un centenar de reumatólogos- se pusieron de manifiesto temas como la ecografía para el diagnóstico del hombro doloroso, las técnicas de imagen para la clasificación y como medidas de desenlace de la gota, el origen del dolor en la artrosis, el impacto de la imagen en la artritis de inicio, la utilidad del PET en vasculitis de grandes vasos, la imagen del daño estructural tendinoso, entre otros. 

FUENTE:http://www.ser.es/actualidad/noticias

lunes, 2 de marzo de 2015

Descubierta una proteína que regula las enfermedades autoinmunes


La cantidad de molécula circulante distingue una respuesta normal del sistema de defensa de una nociva
EMILIO DE BENITO Madrid 2 MAR 2015 - 09:09 CET
rchivado en:
Investigación médica
Microbiología
Enfermedades inmunológicas
Investigación científica
Enfermedades
Biología
Medicina
Ciencias naturales
Salud
Ciencia


Un linfocito T. / NIAID

El sistema inmunitario es el que defiende al organismo de bacterias, virus, hongos y otros patógenos que causan infecciones. Pero a veces se descontrola y ataca al propio cuerpo, causando enfermedades autoinmunes (lupus, esclerosis múltiple). Su tratamiento es especialmente complicado, porque no se puede desactivar el sistema inmunitario sin sufrir peligrosas infecciones. Por eso, el descubrimiento de una proteína que regula esta respuesta puede suponer el primer paso para conseguir tratamientos específicos que no alteren el funcionamiento normal de las defensas. Esta es la línea de un trabajo publicado en Scientific reports, del grupo Nature, por un equipo del Centro Nacional de Biotecnología dirigido por Dimitrios Balomenos.

La clave del sistema inmunitario está en los linfocitos T, explica Balomenos, y estos no pueden ser iguales en una respuesta inmune normal y en una autoinmune. “Para empezar, en la primera la detección y reacción ante el antígeno es temporal [actúa durante la infección], y en las otras se mantiene [no obedece a un estímulo externo]”, afirma. Lo que su equipo ha encontrado es que hay un regulador, una proteína llamada p21, que tiene una relación directa con la respuesta autoinmune ya que activa las células T específicas de estos trastornos.

"Las células T, cuando hay un invasor, se multiplican mucho, y tiene que haber alguna manera de controlarlo. Cuando la cantidad de p21 aumenta, baja la reacción autoinmune y se mantiene la inmunitaria normal”, resume Balomenos.

Los investigadores han probado el efecto de la abundancia de p21 o de su reducción en ratones preparados para manifestar lupus y otras enfermedades autoinmunes, y han visto que los síntomas se reducían al modificarlos genéticamente para que sobreexpresen esta proteína.

La investigación tiene la ventaja, aunque se haya ensayado en ratones, de que “la proteína p21 también se expresa en humanos”, indica Balomenos. Una idea rápida sería la de intentar inducir su sobreexpresión en las células T, admite, pero él cree que a medio plazo puede ser más operativo “examinar en mucho detalle el mecanismo de la p21 para ver qué hace exactamente y qué otras moléculas están involucradas, ya que alguna de estas podría ser una mejor diana para un fármaco”. Esto se debe a que los procesos bioquímicos son siempre una secuencia de pasos donde, muchas veces, el componente que se detecta es solo el comienzo o una parte, pero que está relacionado con otros muchos. A veces son estas otras fases las que son fáciles de frenar o activar. El propio artículo menciona el papel del interferón-gamma, una molécula relacionada con la respuesta inmune.

FUENTE: http://elpais.com/elpais/2015/02/28/ciencia/

domingo, 1 de marzo de 2015

Descubren cómo llega el cerebro al sueño profundo


1 marzo 2015 a las 12:13 - Roberto Mendez



Como ya sabéis, la falta de sueño, por falta de horas o por querer trasnochar en exceso, no le sienta nada bien a nuestro cerebro. Desde poder sufrir síntomas similares a la esquizofreniahasta provocar daños cerebrales irreversibles, pasando por pérdidas de memoria o mayor propensión a la obesidad, la realidad es que no dormir la cantidad y calidad de sueño adecuada puede ocasionarnos una factura impagable. Hace poco os explicamos cuales eran las horas de sueño adecuadas según la edad. Lo que no sabíamos, sin embargo, es cómo llegamos a ese ansiado sueño REM o sueño profundo, ni siquiera sabíamos cómo funcionaban los fármacos sedantes. Pero ahora, gracias a un reciente estudio, se ha resuelto la duda.
El área cerebral responsable del sueño profundo

Según la nueva investigación llevada a cabo por el Imperial College de Londres, y publicada enNature Neuroscience, existe un área cerebral específica cuya activación funciona a modo de “interruptor” para apagar el resto de áreas cerebrales, las cuales pasarán a encontrarse inactivas y desencadenarán el sueño profundo. Anteriormente se pensaba que el efecto de los sedantes modernos era general, y que inactivaban por si mismos todo el cerebro, pero la realidad es que se dirigían a esta área en especial y a partir de aquí se desencadenaba todo el proceso.

Esta área cerebral es la zona del hipotálamo preóptico, la cual se activa tanto de forma natural cuando sufrimos una privación del sueño como cuando consumimos sedantes. Los investigadores hicieron las pruebas en ratones, marcando neuronas específicas del hipotálamo preóptico, y demostrando que ahí es donde empezaba todo.

Tras el marcaje genético de estas neuronas, los investigadores dirigieron una sustancia química selectiva a esta área cerebral para comprobar si se desencadenaba el sueño profundo, y efectivamente funcionó, tanto para provocar el sueño como para despertar a los roedores.
Nuevos tratamientos para las enfermedades del sueño



Según comentan los investigadores, este estudio tiene relevancia porque nos ayudará acomprender mejor el funcionamiento de los sedantes y cómo se unen a ciertos receptores cerebrales de manera selectiva, pues previamente se había asumido un funcionamiento generalizado. Sabiendo que existe un área cerebral para el sueño profundo será más fácil desarrollar nuevos fármacos orientados y selectivos para lograr el sueño, con menos efectos secundarios y tiempos de acción y recuperación más cortos.

Así lo comenta Bill Wisten, coautor del estudio, del Departamento de Ciencias de la Vida del Imperial College de Londres:

“Si usted no duerme durante un tiempo, su cuerpo se apaga, casi como si hubiera consumido una droga. Hemos demostrado que los sedantes provocan esto en las neuronas de una forma muy similar a la privación del sueño”

Otro de los autores del estudio también comenta nuestros conocimientos sobre la efectividad de ciertos sedantes, pero la necesidad de ser más específicos, pues aún existen muchas lagunas en estos tratamientos. Sabemos que funcionan y se usan a menudo, pero el cómo era una incognita, hasta hoy. Ahora sabemos qué circuito cerebral específico se activa, en este caso un área determinada que inactiva a todas las demás, curiosamente.

Como siempre, los investigadores ya están pensando en nuevos estudios al respecto, y harán falta diferentes investigaciones para comprobar el descubrimiento.

Vía | Neuroscience News.

Fuente | Nature Neuroscience.

Confirmado: El Síndrome de Fatiga Crónica SÍ es una enfermedad física


1 marzo 2015 a las 18:02 - Roberto Mendez



El síndrome de fatiga crónica o, mejor dicho, la enfermedad por intolerancia sistémica al esfuerzo como su nuevo nombre indica, siempre ha estado en ese “limbo” entre enfermedad psicológica (o más bien psicosomática) y enfermedad física, pues se sabe que existe porque muchos pacientes la padecen y ya tiene sintomatología descrita para ser diagnosticada, pero no hay pruebas físicas que consigan dar resultados certeros al respecto más allá de dichos síntomas. Sin embargo, un nuevo estudio a cargo del Centro de Infección e Inmunidad de la Escuela de Salud Pública Mailman, en la Universidad de Columbia, ha confirmado lo que muchos ya imaginábamos pero no podíamos demostrar: Sí, el síndrome de fatiga crónica es una enfermedad física.

Las bases biológicas del síndrome de fatiga crónica





Por lo visto, según cuentan los investigadores responsables del estudio, se han podido detectarniveles elevados de marcadores inmunes en diferentes etapas de la enfermedad. De hecho, lo más llamativo es que estos marcadores inmunes han variado su concentración de forma proporcional a la etapa del síndrome de fatiga crónica (SFC) en la que se encontraba cada individuo estudiado, como bien explican en su publicación on-line en la revista de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, Science Advances.

Para detectar estos marcadores, los científicos usaron métodos de inmunoensayo, detectando niveles de 51 biomarcadores inmunes en la sangre de 298 pacientes con SFC y 348 pacientes sanos. Encontraron diferentes patrones específicos de biomarcadores según si el individuo estaba sano, sufría SFC desde hacia tres años o menos, o si lo sufría desde hacía tres años o más tiempo.
En los pacientes que sufrían síndrome de fatiga crónica desde hacía menos de tres años, las citoquinas, un tipo de marcador inmune, se encontraban en grandes cantidades. Sobre todo se detectó la asociación de una citoquina, el inferferón gamma, la cual ya se creía vinculada al síndrome de fatiga crónica y suele elevarse frente a infecciones como la mononucleosis infecciosa o “enfermedad del beso” (causada por el virus Epstein-Barr). Sin embargo, no había correlación directa entre los niveles de citoquinas y la gravedad de la enfermedad.

Curiosamente, también se detecto una citoquina denominada interleucina-17A (IL-17A) en niveles elevados en los pacientes con síndrome de fatiga crónica en etapas precoces (menos de tres años), y ya existen fármacos en el mercado que pueden disminuir sus niveles. De todas formas, el Dr. Hornig, responsable del estudio y sus colegas tienen planes de poder replicar su estudio en forma de seguimiento durante un año para ver como varían los niveles de biomarcadores inmunes, como la IL-17A, según cuanto tiempo hace que se sufre el SFC, antes de probar ningún fármaco en forma de ensayo clínico.

La hipótesis “hit-and-run” del síndrome de fatiga crónica

Una de las hipótesis que se barajaba respecto al SFC era un evento infeccioso “hit-and-run“, es decir, que se producía una infección que acababa desencadenando el síndrome de fatiga crónica, y la infección nunca acababa de curarse por completo (como por ejemplo, una mononucleosis infecciosa resistente). Según comentan los investigadores, este “gatillo” en forma de infección provocaría que el sistema inmune se activase sobremanera, y que no consiguiese volver a su equilibrio previo a la infección.

Durante los tres primeros años de enfermedad, los biomarcadores inmunes (las citocinas) van liberándose hasta llegar al agotamiento del sistema, y posteriormente a estos tres años, los marcadores caen. Por tanto, el tratamiento en esta etapa precoz de los primeros tres años sería clave y ofrecería una oportunidad única, siendo diferente en pacientes que sufren un síndrome de fatiga crónica de más tiempo de duración.

De momento, como hemos comentado anteriormente, el plan de los investigadores es realizar un estudio de seguimiento de un año a estos pacientes para demostrar estas variaciones de marcadores inmunes, con el objetivo futuro de realizar ensayos clínicos con fármacos que eviten la mala activación del sistema inmune.

Vía | Universidad de Columbia.

Fuente | Science Advances.